y caminamos un punto poco decansado
en tantos recorridos no lo vimos y tantas veces lo despreciamos
sin distintivo
atrapó al tiempo taimado
con las manos adentroestoico y completamente consciente
sentí cada vibración
cada choque de tus manos
sentí los vasos y las botellas caminar rechinando
los panes sobre la mesa abrazarse resistidos y
desolados
aterrorizados
tan absurdamente aterrorizados
frenéticos saltos endemoniados
desafinados
y con el pecho apretado
descoordinados
tan obsoletos y complejos
la invasión desde el mar se ha pausado.
y borró, con su última sacudida,
la línea que trazamos equivocados,
borrachos,
solos y descarriados.
en Febrero nos dimos, el último abrazo apretado.
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