el arte de armar diálogos
se hace parado en ángulo
no se hace con acrobacias
no se puede hacer de día
el arte de revivir la materia
se hace horizontalmente
mirando un monstruo de hormigón
silente y erguido
el arte de recordar el olor del pelo sucio
se hace con los ojos negros
no se puede hacer de otra manera
no da cosquillas en el mentón de otra manera
el arte de oir los labios amando
se hace con la boca bajo estado de sitio
con la lengua sangrando estupideces
no funciona escuchando música pasiva
el arte de traerte en diálogos bizantinos
se hace ebrio a media noche
con el humo favoreciéndome
con la noche entera por dormir
el arte de escupir donde apareces
el arte de caminar tu esquina
el arte de volver a pronunciar tu nombre
el arte de deshacer la ubicuidad.
es un arte de triste recorrido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario